Esta es Karmela. La encontré en la calle y la recogí, tiene las dos caderas rotas y, como no me puedo gastar los mil euros que me piden por operarla, la tengo en casa, llena de mimos. No le gusta que te la pongas en la falda, huye, como si tuviese miedo, pero sí que se deja acariciar, y... deberías verla correr arriba y abajo a la pata coja. Es un amor.




Este es POPOTITO. También me lo trajeron de la calle, se lo encontró mi hermano y, como siempre, me los trae a mí. Es como un perrito faldero, va adonde yo voy. Si subo, sube conmigo; si bajo, también baja, y cuando me siento en el sillón, viene deprisa a subirse a mi falda para que le acaricie. También es muy juguetón.


CHARO

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